viernes, 28 de septiembre de 2012

Los Juguetes Y Las Muñecas serán...


Damas y caballeros,  como no sé quien mierda lee este blog, voy a suponer que son más de dos personas (quiera diosito querido): ¡estoy festejando mi séptima entrada, por más que esto sea cósmicamente aburrido y yo sea el más foreveralone de Blogspot!

Hoy les quiero presentar un tópico rotundamente nuevo: mujeres. No, no, mentira. Pero la cosa está así: yo esta mañana iba tranquilo a la parada cuando de golpe y porrazo me fijo que pasan dos de los que yo tomo, uno detrás de otro. Parece que las clases de yoga y relajación mental tuvieron un efecto positivo en mí, ya que solo logré asesinar a tres personas en la parada. Me siento un ser “liberado”, y que la paz me inunda. ¡AMOR Y PAZ, HERMANOS!

¡Alabado sea Jesús! ¡ALABADO SEA EL SEÑOR!

El colectivo es como la relación: ¿qué pasa cuando lo perdés? ¿Qué pasa cuando el mando de la relación cambia de mano? ¿Quién destrona a quién, y quién lleva los nuevos grilletes en las muñecas? ¿Se puede revertir esta situación? Como yo no estoy en pareja (y menos con un colectivo), las respuestas a estas preguntas, humildemente, me importa un chorizo. Sin embargo, voy a proceder a aclarar ciertas dudas y, en el camino, parafrasearé a Dolina.



Si uno va desesperadamente a buscar el celular cuando este suena, pensando “es la bonita, es la bonita, es la bonita”, está perdiendo terreno de manera súbita. Si uno escribe mensajes muy iterativamente a la pareja, está perdiendo el mando también. Cuando uno ya no puede hacer reír a carcajadas a la pareja como en un principio, yo diría que ya no está mal la situación sino que (esto para los hombres) ESTÁN EN ZONA DE DESCENSO DIRECTO A LA “Z NACIONAL DEL PAPI”. Si uno cae como un pobre idiota ante la imagen de su hembra frotándose eróticamente la pierna con el pie de la otra pierna, ya es un caso perdido. En realidad… yo diría que para todos los hombres ESE es un caso muuuuy perdido.

Pero a no desesperar, monitos míos, que hay bananas para todos. En forma de “Desaprobado” en la Universidad, ¡obvio!

Por lo general, en una pareja, el que quiere más al otro es el “dominado”. Por definición, el otro es el “dominante”, pero: ¿qué sucede cuando las mujeres dominan? Bueno, por experiencia propia puedo decir que verse dominado no es algo precisamente bonito, y mucho menos cuando es amor del tipo ‘loco’. El bobo (corazón) llora mucho, y pasa lo mismo para las mujeres dominadas; pero he aquí la maña detrás del truco de magia: si hay poco interés, no suele molestar a las partes, ya que estas no sufren tanto (o lo hacen, pero casi nada). El sufrimiento es proporcional al interés por el conyugue, lamentablemente para las damas y caballeros. Es una mierda la psiquis humana, ya lo sé. Ya lo sé.

La otra cosa que hay que controlar es no aburrir al otro hablando todo el tiempo de pelotudeces poéticas. ¿Sabés por qué te lo digo, chabón? Resulta que cuando la conociste, se mataban de risa de cosas de la tele y los dibujitos, y se contaban chismes de cuando hacen deporte u otras ocupaciones, o se contaban anécdotas de la infancia de cada uno: o sea, no estabas todo el tiempo encima de ella con “te amo, te amo, te amo”. Si yo fuera ella, me daría a mí mismo una patada en las esferas del dragón por ser tan inepto.

hombre 3D con rosas rojas aislados en blanco  Foto de archivo - 8187554
Nadie dijo que sería sencillo... pero tampoco dijeron que no lo vale.
Hay que innovar todos los días; el problema es que hasta matándote de tanto innovar PODÉS (sí, podés) LLEGAR A ABURRIRLA. Mujeres: las matemáticas fueron hechas para que nazcan los problemas CON SOLUCIÓN, ¡ya que con ustedes nunca pegábamos una en la Antigüedad!

Bueno, che: ¡peor es que te pasen dos bondis seguidos VACÍOS y que no te pare NINGUNO!

La clase que viene veremos la terrorífica unidad “FRIENDZONE” (sí, hay prueba… ¡y hay tabla!).

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