miércoles, 25 de septiembre de 2013

El Hijo Pródigo (Star Trek, sos de la "B")

¡¡HOLA, GENTE!! Tanto tiempo que no escribía en este espacio que fabriqué hace mucho tiempo, y que la verdad a veces extraño, aunque mi mudanza a "Mundo LuMaru" (blog actual que comparto con mi novia) estuvo de maravilla. Me doy cuenta que no son las visitas a las entradas lo que más me preocupa, sino la forma en la que uno se siente bien en su espacio con sus herramientas y su oscuridad. Mis problemas no los puedo transferir a Mundo LuMaru ya que ahí la tonalidad es un poco más alegre, pero al carajo todo. Hoy me voy a dar el gustito de escribir miserias en esta mierda que yo llamo templo.


De pie para escuchar el himno...



Lo peor de todo es que la chispa que me hizo querer escribir acá fue un video que voy a dejar bien al final, que cuenta con parte del soundtrack de mi saga favorita, Star Wars. Es increíblemente difícil, ya que hablamos del tema, encontrar una piba que le guste esa serie o cualquier otra que te haga parecer un retrasado mental con carencia de vida social e infancia reprimida ficcional y psicológicamente hablando.



O sea, un friki de mierda.

Por lo que, si un día encontrás una piba así, es una friki de mierda. Encadenala a la cama y no la dejés escapar.


Ustedes imaginense que juegan con una chica así,
mientras yo me voy a jugar con una de verdad.
Bueno, pero el tema de hoy no son las novias ni mucho menos las chicas. Aunque, pensándolo bien, mi novia está celosa de que las chicas en mi trabajo o en mis estudios me anden mirando y tirando guiños sensuales por ahí. Tal parece que no capta el hecho de que sus cornias están medio quemadas y no puede distinguir bien al Uruk-hai que tiene de novio. (MIENTO MIENTO, NI SI QUIERA ESO. LOS URUK-HAI TIENEN CUERPO DE JUGADORES DE RUGBY, Y EL MIO PARECE EL DE SLENDERMAN). Estoy entrando en una etapa en la que cualquier malestar me hace pensar que se acerca mi fin, por lo que me agarran ataques de ansiedad extrema durante los cuales quiero irremediablemente hacerme examenes de cualquier cosa porque me siento viejo y rompible. Posta, tener 20 (veinte) años es la edad en la que tambaleas entre el añoro máximo de una niñez perdida y la cruda realidad en la que estás de cara a la adultez y vejez con tiempo suficiente para trabajar, estudiar e ir al baño a cagar.




¡¿QUE SOMOS?! - ¡¡TIBURONES!!
- ¡NO! ¡URUK-HAI, PELOTUDO!
Miento, miento. Porque cagar toma su tiempo. Y los años pasan rapidísimo. Y nunca hay rollo de papel higiénico, la puta madre. NUNCA.


Comento que mientras escribo todo esto, sigue sonando esa armoniosa melodía galáctica insuperable que los fanáticos de Star Trek nunca escucharán... porque directamente Star Trek no tiene casi música. Es más, si sos fanático de Star Trek, te pido amablemente que te retires de mi blog a velocidad WARP (pero no sin antes calificarlo, muchas gracias y te adoro. Volvé pronto).

Tranquilizate, firulais. Digo, Uruk-hai.


El trabajo que conseguí hace poco, y es el que me da más dolores de espalda que viciar 25 (veinticinco) horas seguidas en la compu un sábado a la noche (jajaja, un sábado a la noche no tiene veinticinco horas, tonto), consta de instalar alarmas domiciliarias y el mantenimiento de las mismas. Dentro de todo es un trabajo aceptable, pero es una mierda que los clientes te traten como basura solamente porque uno cobra lo que se tiene que cobrar. Si la economía del país se está llendo al carajo, ¿qué culpa tengo yo? Molesta cuando uno (encima de todo) intenta ser honesto y realizar un buen trabajo para que luego esa satisfacción te inunde de lleno todo el rostro al saber que uno dejó una casa BIEN ASEGURADA CON UNA BUENA ALARMA y vengan y te digan: "¿Este precio está correcto? Porque la verdad me parece un poco caro". Ahora, yo pregunto: ¿qué mierda puede esperar una persona cuando decide contratar un servicio de instalación de alarma doméstica? ¿Dos pesos con cincuenta? ME QUIERO COMPRAR UN ESCRITORIO MEJOR QUE EL QUE TENGO PARA PODER ESTUDIAR MÁS COMODAMENTE, NO VOY A USAR EL DINERO PARA IRME DE JODA AL CINE O SALIR POR AHI COMO UN VAGO TODO EL DIA COMO SI FUERA VIERNES A LA NOCHE. Y quizá algún que otro juego para la compu, o para ayudar a mis padres y a mí mismo con los gastos de las cosas que generalmente se consumen.



Uh, terminó el video con la música de Star Wars. Esperen que lo voy a poner de nuevo, para que me inspire a escribir...

















































































Listo. ¡QUE BUENA MUSICA, GENTE! ¡Y ESO QUE ES DE STAR TREK... (cof...cof...) perdón, me confundí muy feo, porque Star Trek no tiene música... quise decir... STAR WARS!

De chiquito, yo le decía "Guerra de las Galaxias". Y de grande también. ¡AGUANTE WINDU, LOCO! 


Esto... no es un sable láser. If you
know what I mean, ma'faka.
Hace mucho que estoy separado de mis amigos, no sé qué están haciendo y la verdad es que tampoco me estoy preocupando. Úlimamente me estoy pareciendo mucho a mi padre, que no tiene muchas relaciones amistosas o incluso con la misma familia. Es un aislado, y yo también. Soy muy ermitaño, como OBI-WAN. (Un día de estos me voy a encontrar con una patota de Star Trek y me voy a comer tal paliza en el culo que me va a quedar como el cubo Borg de "First Contact" luego de ser cagado a tiros por toda la Flota Estelar... o sea, básicamente, como un colador). Mi novia, en cambio, se convirtió en mi mejor amiga. Mucha gente me ha dicho que eso no es lo más sano, pero yo respondo que es lo que más feliz me hace. Soy de esos chicos que buscó y buscó y buscó por casi todo el globo terráqueo a una piba que fuera igual a uno mismo, y una vez que la encontré no la solté más. Si bien muchas veces mi trabajo, mi familia y las obligaciones se interponen entre ella y yo, y no nos permiten vernos a veces, ambos seguimos estando para el otro, y eso es lo más importante. 
"El poder de las naves de la Flota Estelar es insignificante,
comparado con el poder de la Fuerza" - Darth Vader refiriéndose
a la flota gay de Star Trek.

Además, si un día me llego a quedar sin plata, ya sé a quién manguearle. OBVIAMENTE que a algún fanático de Star Trek.


domingo, 14 de abril de 2013

Boletín Especial

¡¡Buenas, gente!!

Quería emitir una suerte de boletín especial, anunciando que estoy participando de un blog paralelo en conjunto con mi señorita, al cual llamamos "Mundo LuMaru". Acabamos de empezar, así que recién está dando sus primeros pasos dicho blog, pero a toda la gente que me sigue acá o a aquellos lectores casuales les invito a entrar en Mundo LuMaru, donde seguro también encontrarán un buen entretenimiento.

Dejo el link aquí: http: www.panditoslocos.blogspot.com.ar

Pasen cuando gusten. Continuaré subiendo entradas aquí como de costumbre, aunque estoy más que nada acostumbrado a subir poco, jajaja. Pero descuiden, subiré muy pronto y con continuidad.


Abrazos, cariños, y MÁS TE VALE QUE VAYAS (te adoro). Chau chau.

viernes, 12 de abril de 2013

Tiremos de la Cuerda...


Todo el mundo sabe que el hombre es un inepto, lo que ya dejó de ser un secreto. Sin embargo, nadie sabe las cosas que suceden dentro de la cabeza de los hombres; y muy al contrario de lo que piensa la mayoría, los grandes quilombos del universo no están encerrado en las neuronas femeninas. Nosotros (obviamente, su servidor incluido) somos unas gigantescas máquinas de pensar y maquinar, y sobremaquinar las cosas muy a menudo inclusive. Tomamos casi todas las cosas que no entendemos como “hostiles” y amenazantes a nuestra seguridad e integridad, y muchas de las cosas que no entendemos se relacionan con el inentendido eslabón de la cadena: la mujer.

Buenas a todos, antes de proseguir. El anterior enunciado es mi prólogo de lo que a continuación voy a desarrollar, pero previo a eso quería darle las gracias a la gente que me ha leído (en espíritu, ya que no sé si lo seguirán haciendo) y a todos mis conocidos y a mi novia, la cual es una fiel lectora de esta cosa amorfa llamada blog, y a la cual suelo mencionar en las entradas como algo colgado del asunto. Sin más, empecemos.

El ser humano se atribuye a sí mismo la capacidad de convertir lo que, a temprana edad llama amor, en una daga que, irónicamente, toma entre sus manos por la parte de la hoja de metal. Muchas veces me ha tocado escuchar historias de chicos que lastiman y, si he de ser sincero, yo pertenezco a una de esas muchas historias. No es fácil sostener con el tiempo un océano de realidades pesadas que en un primer momento creímos maravillosas y espectaculares. Por X o por Y las cosas tienden a morir, y muchas veces es por culpa del hombre. Aunque muchas otras no.




Lo que da vida, puede
terminar matando.
Tanto al hombre como a la mujer les encanta tener el control de una relación mientras se desenvuelven normalmente en su vida; tanto es así que convierten a la otra persona en un canario de jaula que embellece todo alrededor mientras él/ella va muriendo por dentro. Ser un premio no está bien, y ser parte de la decoración mucho menos. Cuando uno no funciona en la pareja como a la otra persona le gustaría, comienzan las miradas, las llamadas, los mensajes, las palabras, las dagas. Van echando raíces en la vida de uno, y si uno no pone un alto a eso, sucede lo peor que puede ocurrir: tomarle costumbre.

También está el otro caso, en el que uno de los dos es quien da muchísimo amor (a veces sin recibir nada a cambio), mientras el otro toma y continúa tomando, y cuando el grifo se comienza a agotar, comienzan los reproches a la otra persona sobre que "cómo puede ser que deje morir a la relación así" o "antes estabas más enamorado/a y demostrabas más cosas, ahora ya no". Un grifo se puede secar si el pozo de agua dulce no se repone cada cierto tiempo, y esto es una metáfora sobre el hecho de que uno no puede dar toda la vida sin recibir (por más que en el Romanticismo se haya inventado esa estupidez de "el amor es dar sin esperar nada a cambio", lema que luego adoptó la religión Católica). Somos seres humanos, no fuentes de la juventud.

A veces hay sangre en los labios...
Muchas veces, además, todos estos problemas vienen dados por un origen común que, en estos tiempos, se está multiplicando en casi todas las parejas del mundo: amar demasiado pronto. Este hecho principal es el que consume la relación antes de tiempo, antes siquiera de que de sus primeros pasos ante un mundo nuevo. Lo que maximiza la destrucción de la pareja es el hecho de que ambos no saben llevarla, ya que apretaron mucho el acelerador sin haber antes aprendido a manejar o saberse las señales de tránsito; lo que conlleva a estrolarse contra una muralla de cemento y ladrillo.

A no confundir este choque de la muralla con un obstáculo del amor que hay que superar para llegar a la felicidad.

Si lo anterior quizá te aburrió un poco porque ya lo sabías, ahora quizá te entretengas más mientras te cuento un par de verdades, independientemente de si sos mujer u hombre, que ya sabés pero que te va a interesar recordar y te haga sentir identificado. A veces no está de más verse en el espejo.

...cuando debiera hacerme feliz.
Están como dos conejos, todo el día mimándose y abrazándose y besándose. Se pegan tanto que cuando se separan dos milímetros, se pudre todo un poco. Todo, un poco. Los celos son un justo condimento de una relación enfermamente sana, pero si te pasás con la dosis podés llegar a terminar en un sanatorio mental o en la cana. Mucho peor si empezás a tener celos al poquito tiempo de conocer a la otra persona, o, peor aún, ni bien la viste. (Si sos de esas personas, te digo algo que sabés perfectamente: vas a sufrir mucho en la vida, y si no lo sabés controlar para con los demás, también harás sufrir al resto).

A veces a uno lo mata la espera, la ausencia de otra persona, su no-contestación a los mensajes o su falta de llamadas, e internamente sabemos que están haciendo cosas importantes o están llevando a cabo sus vidas. Sin embargo, nos ponemos celosos igual y los atosigamos (lo cual no está mal, siempre y cuando la otra persona entienda perfectamente qué está sucediendo, pero a veces todo se mal interpreta porque nosotros mismos nos excedemos y eso hace que el otro se sienta muy sofocado y no "prefiera" estar taaaan pegadito a nosotros).

Arma de fuego que quema el cuerpo y la mente.
Por el otro lado, si vos sos el que está ocupado y tenés tus cosas mientras va aumentando tu edad y tus responsabilidades, y ves que ya no están tan juntos como antes, te desesperas viendo que la otra persona sigue igualita con sus obsesiones y sus celos para con vos, te manda mensajitos lindos y te despierta con ternura, te mima, te besa, y vos empezás a darle menos tiempo (y bola) porque tus cosas y asuntos no te lo dejan. El otro no lo sabe, y quizá se enoje con vos. Lo que el otro no sabe es que en tus ratitos libres vos lo controlás, te metés al face, te fijas si está conectado/a, investigas cuántos amigos nuevos tiene y cuánto sale con ellos o simplemente ves que sigue desarrollando su vida en forma natural, casi como si lo hiciera sin vos y eso te rompe un poco las pelotas. Pensás "¿sigue con sus cosas como si yo no estuviera? ¿Cómo puede hacerme esto?" de forma egoísta, sin tomar en cuenta que el otro te está esperando, y te enceguecés.

A veces ves que la otra persona hace cosas (cualquier cosa), y vos pensás que lo está haciendo sin vos, para regocijo propio y que no te incluye (incluso si se trata de escuchar una canción, vos pensás "la está escuchando sin mí"). Bueno, pero: ¡¿cómo?! ¿no eras vos, acaso, el que estaba ocupado? ¿no fuiste vos el que le dijo que no podía porque tenías cosas que hacer, y ahora mentalmente la/lo reprochás por estar haciendo cualquier cosa "sin vos", como vos creés?

Dos personas implican dos vidas unidas, no UNA VIDA SOLA. Siguen siendo dos personas, y siguen siendo dos vidas. El control excesivo en proporciones supremas lleva siempre a un estado de enojo. Siempre termina en sufrimiento.

Hay veces que deseas que la otra persona crezca y le vaya bien en su vida y tenga muchos amigos y etc etc. Pero a veces hay problemas cuando uno piensa "Sí, pero... me gustaría ser YO la causa de todos esos logros de él/ella". Y a veces no querés nada de eso, sino que deseas tener a esa persona enjaulada entre cuatro paredes para vos y nadie ni nada más.

Eso es sano de pensar... pero, ¿hasta qué punto? ¿Y en qué caso? ¿Está bien creer en eso mientras la otra persona sufre por el daño que le infligís inconscientemente?


lunes, 1 de abril de 2013

Ida y Vuelta...



Como decía el Terminator: “¡HE VUELTO!”. Pum pum pum con una re metralleta: todos muertos. Nah, mentira. BUENAAAAAAS. Tanto tiempo que no escribía, que ya ni me acuerdo cómo escribir.

¡NO TENGO NI UNA P*TA VISITA!
Lo primero que me pregunté a mí mismo es si seguirían ahí, a la espera inerte de otra entrada, mis fieles y fanáticos seguidores (¿cuáles?) como para no hacerme sentir abandonado y olvidado al publicar y ver que el contador no pasa de 10 (diez). Diez, de las cuales nueve soy yo actualizando la página para ver si de pronto el contador de visitas despega. Qué triste soy.

Estoy en un breve desorden musical, hormonal, alimenticio, emocional, educacional y familiar. No agrego el de las amistades porque no sé cómo carajo se escribe. ¿Amigocional? ¿Amistadcional? No sé, se van todos a la m… HOLA, ¡TANTO TIEMPO! A ver, vamos a explicar y de paso preguntar si hay alguien que opina igual.



(Prometo que este es el último punto y aparte durante por lo menos diecisiete renglones) (FUAAAA, ¿TANTO ESCRIBIRÉ?)

Musical, porque es uno de esos momentos en los que pensás seriamente en seguir a una banda, hacerte fan de ellos, comprarte los posters, ponerle llaveros a tus llaves y mochila, pintarte las uñas con sus símbolos (mujeres) (y yo también, putos), cagar en el baño y limpiarte con papel higiénico con los rostros de los integrantes sonriendo, etc. Pero el asunto es que cuando querés enfocarte en esa banda, saltan de la nada otros géneros musicales que te inundan el alma, como por ejemplo Gaby, Fofo y Miliki, y no podés parar de escucharlos hasta que, de tanto hacerlo, descubrís en sus letras que hay mensajes subliminales sobre comer niños y ver porno. Fuera de joda, otros géneros como el Jazz/Blues o el Rock Gótico de Evanescence (por ejemplo) que te hacen encerrarte en tu pieza y desear que llueva.

SSe me rompió el paraguas y me
estoy mojando hasta las bolas.
Es frustrante, retomando eso último, cuando estás encerrado en tu pieza y deseas que llueva pero pasa el día entero y no llueve. Es ahí donde te trabas con tus gustos musicales, el cerebro te sugiere tantos al mismo tiempo y pensás que todos encajarían para ese instante pero no seleccionás ninguno, y tampoco querés dejarlo en aleatorio porque pensás que puede saltar Britney Spears cuando estás justamente depresivo, te agarra miedo, tomás un cuchillo y matás a Mariana (perdón, me fui al carajo: en vez de cuchillo, una cuchara).



Soy un fracasado, perdí en el Pacman.
Lo que frustra también es que hayas elegido la carrera más difícil de todas, te hayan advertido que es difícil, vos te hagas el súper héroe, la hagas, te vaya como el ojete, te des cuenta que perdiste dos años y luego (la peor) NO QUIERAS DEJAR LA CARRERA TODAVÍA. Eso sí que es triste. Lo peor de todo es que te saca el gusto por querer hacerla a medida que vas “volviendo” a hacer las materias en las que te fue mal, y vos recordando que en algún momento te imaginabas como el nuevo Salvador de la Humanidad que tanto predijo Juan Pablo II cuando vino a Luján (con un pedo bárbaro en el cerebro, porque, obvio, ¿a quién mierda se le ocurriría que la salvación va a provenir de la Argentina? No me hagas reír, Juampi). Y mientras tanto, yo no sé qué hacer. Es una patada en los huevos que todo el mundo te diga que sos genial para otra carrera distinta, pero te hagas el duro y digas “No, carajo. Yo voy a hacer esto aunque me cueste la vida o muera en el intento.” Sí, pelotudo: creeme que te vas a morir en el intento por pelotudo.

Ahora, una breve pregunta a todo el mundo. ¿Cuántas novias obsesivas se necesitan para cambiar un foquito de luz? Dos: una para cambiarlo por otro, y otra para darle el mismo foco que sacó la primera. A lo que voy: si tenés una novia obsesiva, cagaste. No te cambia por nada ni por nadie, te volvés su dios OBLIGATORIAMENTE. (A punto tal que tengas que escribir otra entrada en el blog. Sí, manga de perdedores maricas, no hice esta entrada por ustedes. ¡Los amo muchísimo!).

Por otro lado, es una mierda terrible ver que tu hermano del alma o tu hermana mayor están bien y tranquilos con lo suyo pero vos, muy en el fondo, sabés que ellos quisieran estar en una situación un tanto parecida a la tuya, o sea, como ellos mismos estaban al principio y vos estabas como lo están ellos ahora. La vida es una balanza muy desbalanceada (Dios, sos un hijo de puta en ése aspecto), y uno tiene que tener cuidado de no pensar que uno está mal y melancólico y que todos a su alrededor están pasando por absolutamente lo contrario; porque si uno cae en esa instancia, no solamente estará equivocado sino que empezará a encerrarse y recluirse y dejar de mostrarse amigable, o preocupará mucho al resto. Ahora bien, ¿qué sucede cuando ambas situaciones se cumplen? ¿Si vos estás bien con tus asuntos y sin embargo te recluís del resto?

Empezás a hablar con un anillo y repetir varias veces “Gollum” como una vieja de ciento tres años.




La cara que pongo
cuando veo la gente de ahora.
Quizás puedas ser llamado un foreveralone, pero eso también es falso. Amigos tenés. Novia tenés. Familia tenés. Compu tenés. (O sea, tenés compu. ¿Cómo carajo te van a decir foreveralone si tenés compu? Por dios, qué mediocres). Si tenés todo eso, significa que vos mismo “estás buscando” ser un foreveralone, sin ni siquiera llegar a serlo. Quedarse en la pieza no significa que no querramos entrar en la sociedad, sino que ella es un ASCO y preferimos evitarla hasta que mejore su panorama y ofrezca algo que haga valer la pena dejar la habitación para salir afuera. O, simplemente, nos gustan los espacios reducidos y presentimos que todo el mundo tiene mejores asuntos o problemas a los que atender (al igual que nosotros). Quizá tan solo queremos estar en nuestra pieza y nada más. O quizá algunos quieren tan solo escribir un blog.

De todas maneras, mamá siempre encuentra alguna puta ocasión para recontra cagarnos a pedos hasta que salgamos de la pieza y vayamos a limpiar los platos del almuerzo (porque sos un/a suci@ y los dejaste sin lavar. ¡Qué vergüenza! ¡Salí de mi blog, suci@! ¡Andá ‘ lavar lo’ plato’!)

domingo, 30 de diciembre de 2012

Soltá a MI chica...

Buenos días, estoy escribiendo esto a las 00:00 horas y les mando un saludo muy especial y cariñoso a todos aquellos valerosos y desafiantes novios del mundo y de la Argentina que, ante una situación adversa por parte de la pareja femenina, no aflojan la toalla y se aguantan lo que venga. Incluso si tu novia tiene muchos amigos varones. Incluso si va al cine con ellos. Incluso si tu novia te dice, una noche cualquiera durante su viaje de egresados a Villa Carlos Paz, que piensa ir a un boliche.

Okey, lamento decepcionarlos (y lo admito incluso) pero hasta ese punto somos valerosos y desafiantes. Pero desde ese punto en adelante, no. Somos ranas. Ranas que lloran y mojan la cama.
CHANANANA! YEAH! YEAH!

Hay que reconocerlo: cuando la señorita/señorito de tus sueños (digo eso porque soy romántico, ¡manga de maricones serán ustedes!) propone algo que a uno le dan ganas de reventarse la cabeza contra ese cuadro del caballo pintado de la tía Catalina que colgó hace 14 (catorce) años en una de las paredes del living de su casa, juntar los vidrios producto de nuestro ataque rábico (dícese de rabia) y clavarnoslos en las rodillas; así de esa manera no seremos capaces de caminar hacia nuestra novia, llevarla sobre nuestro hombro por las escaleras hasta la habitación (obviamente de la tía Catalina. ¿Recuerdan que estábamos en su casa?), amordazarla, tirarla en la cama, amarrarle las extremidades con cadenas navales industriales de acero reforzado con diamante y cantarle el feliz cumpleaños (no, mentira... aunque estaría copado, pero no tengo guitarra) decirle muy dulcemente: "Mi amor, si vos vas al boliche pondrías en peligro la vida de los otros chicos. No por tu belleza, ¡sino porque me estarías obligando a francotirotearlos desde una posición remotamente elevada."

Hablando en serio, a nosotros nos cuesta eso de dejarlas ir a bailar.


Gracias, buen hombre. Ahora...
¿no tiene una más gruesa para atar a mi novia?
Ponele que te toque una novia foreveralone super bonita. Ponele que no quiera ir, pero va porque van las amigas y la obligaron, ¿no? (obviamente estamos fantaseando, jamás podrías ser tan suertudo de tener una novia bonita y foreveralone, muajajaja) Aunque fuera ése el caso, de todas formas te remordería el alma de las ganas de partirle la jeta a medio universo con tan solo el hecho de que la anden mirando por ahí, tanto a ella como a sus nalgas.

¿¡Qué?! ¡Ay, guardaaaaa! ¡Ahora resulta que está prohibido decir "nalgas"! ¿Pero por qué no te vas a la lavar bien el termotanque, que lo tenés bien oxidado? Prosigo.
Se me cagó la Xbox...
¡y ahora extraño a mi novia!

Seguramente serían las 2:30 de la madrugada, nos llegue un mensaje de "Estoy bailando" y ¡PUM! Salimos corriendo como si fueramos un hermoso y africano Chita, abrimos la puerta delantera del boliche de par en par (como Aragorn en El Señor De Los Anillos (lo sé, soy muy friki)), previamente habiendo eliminado los patovicas con pelada de Pit Bull y cara de Chihuahua, y le decimos al hijomilputa que está con nuestra novia: "Uno". Con eso, el imbécil preguntará: "¿Cómo que 'uno'?". Nosotros decimos: "Dos" y metemos una mano en el bolsillo del pantalón para que todo el mundo entre en pánico y nosotros podamos rescatar a nuestra joven, linda y deseable novia, tocar muchos traseros durante la huida popular (preferentemente, femeninos) y salir de ahí cagando antes de que identifiquen la cara del pelotudo que entró a armar alto bolonqui.


Hasta la vista... ¡JOPUTA!

Nota: si de verdad llevas un arma y tu novia efectivamente está bailando con un chico y no con una de sus amigas, yo emplearía las palabras del antiguo Tony Stark "Yo prefiero el arma que se dispara una sola vez. Solo UNA".

Hay parejas (como en el caso de la mía) que nos mandamos mensajes cada milésima de segundo, y hasta el celular me putea porque tengo como siete mil mensajes en bandeja de entrada, y ocho mil en bandeja de salida. No les diré cómo actué yo ante la propuesta de mi pareja, porque le hice prometer yo mismo al comisario que no divulgara el acontecimiento.


MENTIRA, MENTIRA. Pero el hecho es este: a uno le agarra cierta cosa en el estómago y la pancita, y mucho más si la señorita en cuestión está algo emocionada por ello. Por obviedad, no estoy acostumbrado a estar en pareja, y si lo estoy, no estoy acostumbrado a que salga a bailar. Esa "cosa extraña" que le agarra a uno no es (como tanta gente, chicas generalmente) eso de "falta de confianza". No, señor. O quizá sí... no sé, es muy difícil describirlo. Es como una mezcla rara de celos y ganas de no existir, que te hace parir pensamientos de muerte y destrucción mientras te sentís culpable y deseas estar solo en casa sin que nadie te moleste o jugar en la compu a algo que te distraiga seriamente. Los hombres, o por lo menos algunos de nosotros, tenemos esa facilidad que nos brinda el mismo hecho de ser hombres y no tener el período femenino mensual para poder estar molestísimos y carcomidos por el enojo interno mientras nos imaginamos que algún pobre malnacido se está comiendo a la chica que nos gusta. Es así, damas y caballeros. Realidad pura.

Y te callás, Mariana.

lunes, 24 de diciembre de 2012

A paso redoblado...


El bondi otra vez me volvió a joder. Era una hermosísima (y muy chota) tarde de viernes de verano, tipo 5 (cinco) de la tarde; un niño caminaba solitario y azotado por mensajes de texto de una niña, directo hacia la parada del colectivo. Quiso llegar un poco antes de tiempo porque presintió un retraso o demora de parte del móvil. Los minutos pasaban hasta que la primera hora de espera por fin se hizo efectiva. ¡Y ENTONCES EL NIÑO TIRÓ A LA MIERDA SU INOCENCIA Y EMPEZÓ A ACORDARSE DE CADA MIEMBRO FAMILIAR DEL PRÓXIMO CHOFER DESGRACIADO QUE OSASE ARRIMARSE POR EL BORDE DE LA ESQUINA EN LA DIRECCIÓN QUE EL NIÑO ESPERABA POR ÉL! Luego tuvo un breve momento de paz, en el que su alma se encaminó al cielo y tuvo comunicación relajada con Dios. Su espíritu estaba inundado de paz y armonía. Un segundo después, los perdigones de la escopeta calibre 15 mm atravesaron los vidrios de la ventanilla del conductor, implantando los restos de sesos y trozos de materia gris en cada rincón del pequeño rectángulo que definía la zona de manejo y conducción del bondi. Así comenzó mi dulce día: con ese hermoso sueño en mente, reprimido.

Preparate, hijo de la trabajadora pública:
¡TE VOY A CORTAR EL CHORI!
Mentira, viajé medianamente bien (ya que llegó vacío), llegué temprano, rendí y volví a casa un poco más tarde de lo esperado. Pero nada más. A otra cosa mariposa.

Mientras estudiaba para ese examen (y durante el mismo también), me asaltaba un presentimiento muy oscuro; era tan pero tan maligno que el solo hecho de que mi mente lo concibiera ponía en duda seria la estabilidad misma y el equilibrio bien balanceado de mi propios pensamientos y emociones. Les estoy hablando de algo tan macabro, tan tétrico y lúgubre que cuando lo lean les causará terror como nunca en sus vidas hubiesen podido imaginar: a veces siento… ¡que el piso siempre se quiere robar mi lapicera! Sí. Cada dos por tres se me cae, y aunque la enganché de los hojalillos, se escapa y se cae. O la apoyo en una superficie rugosa o raposa, y a los cinco minutos la lapicera y el piso están copulando y yo (como esposa engañada) los encuentro infraganti y acuso de breve traición a la mal nacida (o quizá es “mal fabricada”). Lo que sea. Y luego siguen las hojas. Y luego otras lapiceras y lápices. Luego el celular. Por último, hasta yo mismo.

¿Tan atractivo será el piso? Mi prometida debe tener celos…

(¡Ay, Lucas! ¿Cómo vas a decir que tenés “prometida”? ¡Compasión por los pobres, por favor!)

¡No! Se joden, yo también fui pobre y a mí también me pasó que contaban dinero delante de mío. Así que te jodes. (Te adoro y gracias por leerme. ¡Sos lo mejor que me pasó en la vida!)

Hablando de prometidas y chicas en general, he ahí un tema de milenaria discusión.

Cuando conocés a una chica simpatiquísima y empiezan a contarse pequeños detalles y resúmenes de cómo han ido sus vidas hasta ese mismísimo punto de encuentro entre ellos dos, vos, hombre, cometés el serio error (que en ese entonces no se nota) de hablar sobre alguna chica que te quiso comer la boca a costa tuya, casi como abusando de vos. Pobrecito él, dicho sea de paso (cof… cof…). Ella se ríe y hasta puede indignarse junto a vos por aquél “horrible” suceso. El punto, señores, es cuando ella se vuelve tu novia y/o esclava sexual y eróticamente candente, ya que tiene la capacidad de memoria de 4 (cuatro) elefantes y es capaz de recordar hasta qué llevaba puesto esa zorra inmunda que te quiso tocar (aunque vos no lo recordás, o incluso nunca le dijiste cómo iba vestida). Lo siguiente que sucede es que la loca descontrolada de tu nueva novia (y sexualmente muy candente… ¿o “era eróticamente”?) empieza a buscar la dirección de la perra, su face, su teléfono, los jardines de los vecinos donde su mascota abona, y hasta cuántos dientes le quedan. Seguramente con el objetivo de “mejorar” su dentadura, empuñando algún tipo de arma blanca de un tamaño proporcional a la exageración que tuviste al contar el pedazo de beso que te quiso dar aquella suripanta desgraciada.

Bueno, mi amor. Espero que
no pase nada por darte esos datos.
Acto seguido, esa ramera (que ahora es una estudiante de buenas calificaciones en Cardiología, una hermosa familia y una nona de 98 años recién cumplidos y con un corazón en buen estado) sufre un accidente de tráfico; y en vez de volver a su casa, va directo a un destino doble: morgue y funeraria. Novia obsesiva, damas y caballeros.

Y según mi opinión: ¡LA MEJOR DE LAS NOVIAS!

Por otro lado, las chicas son unas esclavistas muy pero que muy malvadas. Esto es así y no se puede cambiar: No se le puede decir que no a una chica.

Más que nada porque no te lo permite. En el caso de una novia sumamente enamorada y (en cierto día) mimosa, decide interrumpir el estudio del joven novio que tiene exámenes próximos haciendo de todo para captar un poco su atención y obtener lo que desea. Es en ese entonces donde, si el hombre decide hacer uso de una negativa, las consecuencias podrían ser severas y alterar el curso del espacio-tiempo como lo conocemos. Todo esto está agravado por la posibilidad de que dicho demonio femenino se encuentre con la regla baja.

Me importa un carajo que mañana tengas
examen. ¡Hoy tengo ganitas! ¡Muajajaja!
Por entonces, solamente nos podemos resignar a cumplirle sus exigencias, aunque eso signifique que quizá fallaremos al confrontarnos a las materias de la carrera. Ah, pero ojo. Si vos después estás medio calentito y se te ocurre siquiera encimarle una sutil indirecta a la señorita, “¡Nooo, por dios! ¿No ves que estoy estudiando? ¡Un poquito más de consideración! Ah, por cierto: ¿cómo te fue hoy con tu examen, mi amor?” (carita sonriente). Qué desgraciada manipuladora.

Igual esto no me sucedió a mí, sino que aun conocido del amigo de un amigo de la madre de mi prima. True story.

Y hablando de amigos, ¿no le sucede muy a menudo que están en la casa de un amigo/a y… les entra una seria necesidad de utilizar su baño pero no quieren porque saben que si lo usan, se lo van a dejar más estropeado que la cara del último contrincante de Maravilla Martínez? ¿Sienten que prefieren que se les retuerzan las entrañas, alegando que están salvándole la vida a su amigo/a y al resto de la familia (e incluso a un potencial plomero), y comienzan a culpar a esa maldita pizza que cocinó la madre de dicha amistad nuestra alegando que contenía mucha cebolla o que no debiste haberla tragado junto con un vaso de agua en vez de uno con gaseosa?

¡Ay... papel hijo de tu p*ta madre! Espera, ¡un
Whatsapp! ¡OCUPADOOOOOO!

¿Y nunca te pasó que entraste al ñoba de todas formas y te encontraste:

a). Con que no había papel higiénico, y si sabés que pedís uno ellos se van a enterar de que estás haciendo tu necesidad número dos;

b). Hiciste la necesidad, pero tardaste mucho tiempo y pensás que ya todo el mundo se dio cuenta y están pegándole un tubaso al plomo;

c). Hiciste la necesidad pero no te alcanzan ni diez desodorantes de ambiente, y si abrís la puerta estás permitiendo un potencial Chernóbil;

d). Tiraste como quinientas veces la cadena, y ya estás encomendando tu alma careciente de valor alguno a alguna entidad o deidad que prefiere verte sufrir antes que darte una ayudita y, por favor, hacer que tu “necesidad” ¡SE VAYA DE UNA PUTA VEZ POR LA CAÑERÍA!

Ay, las amistades y la familia son lo mejor que existe en el universo. Sobre todo porque después de este incidente, el forro/a de tu amistad te mira con cara de: “Ayer comimos porotito en casa, ¿verdad?” (carita sonriente). Hij@ de…