sábado, 29 de septiembre de 2012

La Excepción a la Regla...



Gente, les pido perdón a todos. Esta no es una entrada oficial, y se sale de los límites del usual contenido de mi blog.

Es una publicación extraordinaria con dedicatoria, sencillamente porque el contenido de esta entrada tenía que ir en un mail y yo quería que las imágenes aparecieran junto al texto, y no como archivos adjuntos. El hotmail ya está en la tercera edad y no tiene buenos reflejos... más bien, ya está como pal' geriátrico. En fin, esto es para mi contra-parte femenina. 

Por favor, mi público usual trate de no sentirse defraudado, pues esta señorita es culpable de que siga con ánimos de publicar. Hagámosle todos juntos un merecido homenaje.


Me estoy animando con ella una vez más a entregar los despojos que otras mujeres dejaron en mí. Ya saben... las típicas quinceañeras que nunca están a la altura (por más que sean mayores a los 15 años).

Para que yo me anime, primero que todo, debe tratarse de algo groso groso. La tipa es excelente.

Simpática, graciosa hasta la muerte, culta, inteligente, (¿ya dije que es graciosa?), es bellísima y siempre saca frases sarcásticas de alguna serie que solo YO conozco para poder extorsionarnos las risas entre los dos. Ella es un atentado a la naturaleza, básicamente, porque no pertenece a este mundo. En realidad, por definición misma de su persona, su cuerpo y su alma están por accidente en esta Tierra: a la divinidad se le escapó de las manos este angelito mañoso y medio tololo.


Es de esas personas que VOS LLEGAS A ODIAR porque decís: "¡No podés ser tan genial, boluda!". O sea, sea hacen odiar por lo lindas y por lo increíbles que son... algo completamente contradictorio (¿vieron, mujeres? No son las únicas que se contradicen).

Es de esas personas que vos raptarías para llevártela lejos, a medio oriente, donde puedas faltarle legalmente el respeto. Seamos justos: un poco el corazón... otro poco los huevos. Pero mi punto no pasa por ahí.

¿Qué hacés cuando te llevás por delante la perla por la que recorriste los 7 (siete) mares y 5 (cinco) océanos? ¿Qué ocurre cuando el tango que quisiste escuchar toda tu vida tiene el lunfardo más espectacular que pudieron haber contado tus segundos de edad y lo tenés a la vuelta de la esquina enfarolada y adoquinada?



¿Saben todos una cosa? Cometería la alta pelotudez de casarme con ella, solo para poder decirle a alguien en la calle: "¡Toma, pelotudo! Te re cabe que me caso con ella y vos no."

Pero así de una lo digo... sin pensarlo, sin masticarlo, sin meditarlo. PUM, recién casados, y chau, a la mierda se ha dicho. ¿Qué tanto? Después, que suceda lo que suceda, pero si dura, yo me la re banco. Y si no dura, también, loco. Y les re cabe a todos, por pelados y por sin-vida que leen el blog (con cariño y amor lo digo, ¡ojo!).




Ella y yo tenemos el mismo problema con la tarea. No, no, tenemos el mismo problema con todo: somos enfermos de los Simpsons, de la música, de decir PURAS HUEVADAS a nivel subatómico, etc, etc...

Pasando a serio, señorita, esto es para usted:

Lo que ordenes, Bob.

El ayer es para el recuerdo, y el mañana... para las ilusiones.

Estemos tu y yo, aquí y ahora.





viernes, 28 de septiembre de 2012

Los Juguetes Y Las Muñecas serán...


Damas y caballeros,  como no sé quien mierda lee este blog, voy a suponer que son más de dos personas (quiera diosito querido): ¡estoy festejando mi séptima entrada, por más que esto sea cósmicamente aburrido y yo sea el más foreveralone de Blogspot!

Hoy les quiero presentar un tópico rotundamente nuevo: mujeres. No, no, mentira. Pero la cosa está así: yo esta mañana iba tranquilo a la parada cuando de golpe y porrazo me fijo que pasan dos de los que yo tomo, uno detrás de otro. Parece que las clases de yoga y relajación mental tuvieron un efecto positivo en mí, ya que solo logré asesinar a tres personas en la parada. Me siento un ser “liberado”, y que la paz me inunda. ¡AMOR Y PAZ, HERMANOS!

¡Alabado sea Jesús! ¡ALABADO SEA EL SEÑOR!

El colectivo es como la relación: ¿qué pasa cuando lo perdés? ¿Qué pasa cuando el mando de la relación cambia de mano? ¿Quién destrona a quién, y quién lleva los nuevos grilletes en las muñecas? ¿Se puede revertir esta situación? Como yo no estoy en pareja (y menos con un colectivo), las respuestas a estas preguntas, humildemente, me importa un chorizo. Sin embargo, voy a proceder a aclarar ciertas dudas y, en el camino, parafrasearé a Dolina.



Si uno va desesperadamente a buscar el celular cuando este suena, pensando “es la bonita, es la bonita, es la bonita”, está perdiendo terreno de manera súbita. Si uno escribe mensajes muy iterativamente a la pareja, está perdiendo el mando también. Cuando uno ya no puede hacer reír a carcajadas a la pareja como en un principio, yo diría que ya no está mal la situación sino que (esto para los hombres) ESTÁN EN ZONA DE DESCENSO DIRECTO A LA “Z NACIONAL DEL PAPI”. Si uno cae como un pobre idiota ante la imagen de su hembra frotándose eróticamente la pierna con el pie de la otra pierna, ya es un caso perdido. En realidad… yo diría que para todos los hombres ESE es un caso muuuuy perdido.

Pero a no desesperar, monitos míos, que hay bananas para todos. En forma de “Desaprobado” en la Universidad, ¡obvio!

Por lo general, en una pareja, el que quiere más al otro es el “dominado”. Por definición, el otro es el “dominante”, pero: ¿qué sucede cuando las mujeres dominan? Bueno, por experiencia propia puedo decir que verse dominado no es algo precisamente bonito, y mucho menos cuando es amor del tipo ‘loco’. El bobo (corazón) llora mucho, y pasa lo mismo para las mujeres dominadas; pero he aquí la maña detrás del truco de magia: si hay poco interés, no suele molestar a las partes, ya que estas no sufren tanto (o lo hacen, pero casi nada). El sufrimiento es proporcional al interés por el conyugue, lamentablemente para las damas y caballeros. Es una mierda la psiquis humana, ya lo sé. Ya lo sé.

La otra cosa que hay que controlar es no aburrir al otro hablando todo el tiempo de pelotudeces poéticas. ¿Sabés por qué te lo digo, chabón? Resulta que cuando la conociste, se mataban de risa de cosas de la tele y los dibujitos, y se contaban chismes de cuando hacen deporte u otras ocupaciones, o se contaban anécdotas de la infancia de cada uno: o sea, no estabas todo el tiempo encima de ella con “te amo, te amo, te amo”. Si yo fuera ella, me daría a mí mismo una patada en las esferas del dragón por ser tan inepto.

hombre 3D con rosas rojas aislados en blanco  Foto de archivo - 8187554
Nadie dijo que sería sencillo... pero tampoco dijeron que no lo vale.
Hay que innovar todos los días; el problema es que hasta matándote de tanto innovar PODÉS (sí, podés) LLEGAR A ABURRIRLA. Mujeres: las matemáticas fueron hechas para que nazcan los problemas CON SOLUCIÓN, ¡ya que con ustedes nunca pegábamos una en la Antigüedad!

Bueno, che: ¡peor es que te pasen dos bondis seguidos VACÍOS y que no te pare NINGUNO!

La clase que viene veremos la terrorífica unidad “FRIENDZONE” (sí, hay prueba… ¡y hay tabla!).

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Para los sordos, esta radio…


Escuchando las conversaciones de amigos, colegas y archirequete recontra enemigos… llegué a la simple, lisa y llana solución de que las mujeres tienen casi el 100% de la culpa de que no (repito) NO nos vaya bien en la Universidad. Paso a desarrollar.

Es su culpa. Punto.

Sí sí, tal cual como dije.

Esta es la realidad, y lo demás es cuento chino.
O sea, loco… me parece una cosa re injusta. Nosotros estábamos felizmente solteros (algunos no tanto), y justo se nos cruza una pollera por la cabeza. ¿Qué onda? Después resulta que tenemos esa pollera como limpia-parabrisas en los ojos, y nos va como la cola en la Uni. Algunas, las más mandonas, nos tienen con el látigo en la mano, haciéndonos estudiar y dejar de boludear; otras, las más enbobadoras, nos llaman y nos dicen que están solitas en casa o que quieren ir a tomar algo a algún lado.



Me parece un ping-pong sensacionalmente cruel este asunto. Levanten la mano los hombres que piensan igual que yo.

Guarda, guarda. No quiero iniciar un debate y menos en mi blog, pero me parece que las chicas deberían replantearse su ubicación en nuestra vida y en NUESTRO ESTUDIO. Lo peor de todo es que durante las clases, se hacen las coquetas y las chistosas, y revolean los ojitos y hacen sonrisitas tiernas, y se portan como si no les importara nada. Después los que estamos a 130ºC somos nosotros, ¡maldita sea!

Debo ser muy inteligente, porque algo le pasa a mi cerebro hoy...
Si uno no luce genial desde el comienzo, ellas no se van a fijar. Solo les gusta lo que las supera ampliamente, y lo que suele estar fuera de su alcance. Efectivamente, les gusta lo divertido y lo que las pueda entretener con facilidad. Somos demasiado perdedores los que confiamos que con 4 (cuatro) palabritas y 2 (dos) caritas felices vamos a tenerlas super esclavizadas, ya que a ellas les gusta lo atrevido pero no desubicado, lo salvaje pero dentro de la ley, lo prohibido pero ético.





Y lo mejor: cuando terminas de comprenderlas, cambian absolutamente todos sus parámetros, como cuando el viento barre las huellas y los caminos marcados en la arena.

... según estudios psicológicos, terapéuticos, y la linea de atención al suicida.


martes, 25 de septiembre de 2012

La Avenida del Pánico es...

Básicamente, cuando uno sube a un colectivo que ya tiene todos sus asientos ocupados, existe una ley que indica que si vos te parás al lado de un asiento y lo mirás fijamente, el resto de los pasajeros entiende que te convertiste en el maestro universal y amo supremo de ese asiento (una vez esté completamente desocupado). La misma ley tiene otra variante, la cual indica que si te parás en una posición ubicada entre dos asientos, estás potencialmente variando entre dos posibilidades: o que tengas la chance de pertenecer a ambos, o que tengas la posibilidad de viajar parado todo el rato como un pelotudo.

Por lo general, es la segunda; así que no te lo recomiendo.


Creo que hasta ese gato viaja mejor que yo.


Podemos, por lo tanto, llamar a esta ley como la “Ley de posesión poética del asiento”.
Dicho esto, comenzamos con la entrada original. Colectivo, por estos días, es sinónimo de violencia. ¿Cómo es esto? Comienza en la parada, cuando uno llega y tiene que esperar. La cola de espera, por lo general, no está bien definida ya que los integrantes de la misma padecen de cierta primitividad que les impide situarse uno detrás de otro, como manda Dios.

Lo que sigue son los empujones para entrar al bondi, y los improperios que se efectúan si uno de los pacientes comete el grave y penado delito social de “colarse”. Una vez dentro del móvil, comienza una batalla sanguinaria por encontrar un lugar donde apoyar suavemente las nalgas. Por lo general, mucha gente suele perder la vida durante esta breve guerra, y la que logra sobrevivir se da cuenta de que tiene que viajar parado todo el tramo. Ah, eso sí: las embarazadas y los ancianos tienen que realizar otra nueva gran batalla holocáustica para conseguir despertar la cortesía de los sentados.

El constante sonar del timbre es el arma semiautomática que dispara contra el conductor, el cual, si no es una persona que suele tener autocontrol sobre sí mismo y su accionar, puede llegar a volverse loquito, sacar dos motosierras y empezar a serruchar a medio planeta. También, usualmente, es el timbre el causante de las barbaries que despiden los insultos y los maltratos verbales (y hasta físicos, en ciertos casos).

Luego estoy yo, que siempre me cago en todos y cada uno de los enfermos que toman el mismo colectivo que yo, sentándome primero, sacándole la lengua a las embarazadas y muriéndome de risa de los ancianos y la gente con discapacidades (soy muy tierno, ¿vieron?). Mi simpatía y cortesía para con los que me rodean dentro de esa cueva móvil, la mayoría del tiempo, están reducidas a cero. Recuerden que es una batalla, y el que pierde, pierde también la vida y el asiento.

Otra batalla de la que quiero hablar es la sexual. Para el momento que los lectores varones llegaron acá, se interesaron 200% (me juego la descendencia).


He aquí la razón de la caída de los hombres.


¿Qué hace que algunos bajemos la mirada ante los ojos femeninos, y algunos no? ¿Qué hace que, durante unos días, parezcamos cancheros para ganárnoslas a ellas y después no podamos sostener la farsa? ¿Cómo carajo un pibe puede tener a tantas detrás, y una mina tener a tantos a sus pies? ¿Cómo se hace para conquistar el terreno de Dios, el laberinto estelar de lo profundo, el siseo de la lengua y el estrechar de los labios sublimes?

Voy a acotar una última cosa y lo dejo como tópico de la siguiente entrada: ¿puede uno evadir la soledad empleando máscaras que se descartan al usarlas? Y su pudiera, ¿cuánto le dura la felicidad?

A saber uno…

sábado, 22 de septiembre de 2012

O estoy curado o…


Es que a veces la vida te presenta situaciones un poco confusas en condiciones un poco dudosas, en momentos inesperados… de tal forma que uno no sabe si sonreír porque son lo más genial que le ha sucedido a uno en el día, o sentirse mal y culpable porque se trata de cosas DEMASIADO geniales para uno. ¡Ojo!, también está el lado B del casete, donde uno se pregunta si las cosas no pueden ir peor de lo que van, o si en algún momento van a dejar de pasar de una vez por todas.

Desde mi posición, voy a contar que por primera vez fastidie a ese colectivo de mierda y OBTUVE FINALMENTE MI VENGANZA. Directamente no lo tomé y punto. Soy feliz. Hasta que algún día le pueda rayar la pintura, entonces seré MÁS feliz.

Hablando sobre el asunto: antes de ayer, un poco después de crear la última entrada de este blog, hice un conteo de cosas que me sucedieron ese día y que le pasó a más de una persona (curiosamente oriunda de mis 180º de visión). Lo primero es que en una “conexión-autopista” llamada ‘Camino de Cintura’ hubo dos accidentes de tránsito de características muy drásticas, y yo presencié ambas. En la primera, los conductores estaban afuera, secándose la sangre el uno al otro mientras yo divisaba el camión de transporte metido hasta la ventanilla delantera del coche que intentaba ingresar a Camino de Cintura. Como cosa curiosa, ese mismo día casi sufro tres atropellos (viales) por parte de personas que nunca hicieron el teórico del Curso de Manejo, y que tenían sus autos con los indicadores lumínicos en pésimo estado. A dónde estamos yendo, dulce Buenos Aires…

Los integrantes de la fotografía SI pasamos el anti-doping.
Al final, estuve equivocado. Ayer vinieron mis amigos, el día estuvo precioso, jugamos dos partidos de futbol, comimos “patys” (hamburguesas) como bestias, jugamos un juego de terror en mi habitación y nos matamos de risa. Son esas cosas que uno piensa: “Si no hubieran venido o yo hubiera cancelado, me habría perdido cosas de las que no tengo el tiempo de recuperar.”

Según estudios verídicos de investigadores profesionales, que no tenían nada más que hacer que sentarse en los bares y restaurantes a mirar a hombres y mujeres reírse hasta que los baños públicos estaban llenos de personas a punto de mearse de la risa, las mujeres buscan en el sexo opuesto (los canarios y los gatos) un macho que les produzca/genere la risa, mas no que pueda o tenga una mejor capacidad de reírse que ella. En una conversación, ellas son las que lideran la risa, y lo hacen de forma más aguda que nosotros (los canarios y los gatos) ya que se produce una situación mucho más placentera para ellas. En resumen: son unas psicóticas manipuladoras de la mente que se ríen para que nosotros nos enamoremos de su risa, luego sus ojos, luego sus piernas, luego sus senos, luego sus senos, luego sus senos, luego se acerque el camarero para pedirnos amablemente que nos larguemos del establecimiento… en fin. Psicóticas.

"Tengo una mujer atravesada entre los párpados. Le diría que se vaya pero tengo una mujer atravesada en mi garganta." Eduardo Galeano.

Oscar Wilde 
"La risa no es un mal comienzo para la amistad. Y está lejos de ser un mal final."

Personalmente, con los años, pude perfeccionar y canalizar toda mi idiotez en un potencial puramente chistoso para el oído ajeno, de modo tal que me convertí en un Maestro Supremo de dicho arte (o sea, hacer el ridículo excelentemente bien). Y también, con los años, me fui dando cuenta que la risa femenina me llenaba el corazón hasta 3 (tres) veces más que un beso de una integrante de ese género. Es muy gratificante poder producirle alegría a la dueña de la vida de uno, y sinceramente mi vida tiene muchas dueñas actuales; todas y cada una de ellas en una esquina estratégica de la base de mi vida.


El tiempo que pasa uno riendo es tiempo que pasa con los dioses.
Proverbio japonés 

El hombre sufre tan terriblemente en el mundo que se ha visto obligado a inventar la risa.
Friedrich Nietzsche (1844-1900) Filosofo alemán. 

La risa nos mantiene más razonables que el enojo.
Duque de Levis (1755-1830) Pedro Marcos Gastón. Escritor francés.

jueves, 20 de septiembre de 2012

De vez en mes...


Ayer pasaron esas cosas locas que lo dejan a uno con la boca abierta, sin habla alguna. En primer lugar, un consejo a los chicos que les va a salvar la vida en más de una ocasión: Si leyeron esos 10 (diez) tips sobre lo que escriben las mujeres y lo que en verdad quieren decir (y si eso te hizo sentir por un momento que dominaste el arte oscuro de adivinar la mente femenina), aclaro fervientemente que NO sirven de nada.


De un momento a otro, esas reglas pueden cambiar y quizá cuando ellas dicen “no”, no es que quieren decir “”, sino “¡NO!” tal como lo leés. O cuando dicen “está todo bien”, y creés saber que ella está en pleno epicentro del caos, y encima le hacés notar que sabés que miente, ella te va a hacer notar a vos que acabás de malgastar lo poco que te quedaba de vida con un “NO SABÉS NADA, IDIOTA”.

En dicha situación en la que te sentiste erróneamente superior a la mente femenina, este humilde servidor recomienda chaleco antibalas o, dependiendo de la gravedad de la conversación y del día del mes, un refugio subterráneo cerca del núcleo de la Tierra, reforzado contra explosiones atómicas (solo por si acaso).

Cambiando rotundamente de tema y comenzando con la entrada del día, ese colectivo de mierda me volvió a cagar. Me tomé uno que tenía cartel súper similar y que iba a un destino diferente (aunque se cruzó con la ruta del que normalmente tomo). El mal nacido me hizo consumir más dinero del común y previamente calculado, así que estoy con ganas de sangre humana y masacre… mucha masacre.

Definición de Karinthy: "Un autobús es aquél vehículo que pasa al otro lado de la calle en dirección opuesta a la que queremos ir."

También estoy entrando en esos típicos días en el que quiero hacer un regalo precioso (llámese “libro de buen porte y alto precio”) y, al mismo tiempo, mi billetera llora por la ausencia del cash. Por lo que luego, generalmente, me deprimo, la idea se esfuma, y regreso a mi triste estatus de vida patética en el que sé que nadie nunca me haría un regalo semejante y en el que yo sé que tampoco lo haría; lo que suele decantar en un odio cataclísmico sobre toda la humanidad que luego es tranquilizado gracias a que mi perrita me acaricia las piernas. Necesito novia otra vez, y de modo urgente. Al menos, sino, a alguien a quien patearle el culo jugando al Tekken 5 en la Play 2 (de preferencia, que mi contrincante sea hembra).

Ah, eso. Mi novia canina (Luna) y yo ayer a la noche nos estábamos besando apasionadamente y me mordió.

Me mordió.

O sea, mi “lunita”, el amor de mi vida… y me mordió.

¡La hija de perra me mordió!

Sigo ahogando con alcohol ese día que te hallé con las patas en la masa.


Es terrible. Todavía no me recupero del shock, y creo que ya estoy pensando en aclarar las cosas con ella y romper. Estamos pasando por un mal momento, o yo hice algo que la disgustó. No sé, pensé que el arroz estaba bien hervido, y le preparo siempre una de mis mejores salsas de tomate bien acompañada. Sé que no soy el mejor, pero al menos lo intento. En cambio, ¡ella! Ella siempre está ahí, con las patitas al viento, moviendo su sexy trasero para incitarme a darle mimos y mirando apestosos cuadrúpedos en la calle. Yo siempre te cuidé, ¿y luego así me pagás, perra?

Nota: si usted ha sufrido maltratos de su pareja canina y/o su pierna ha recibido constantes abusos sexuales, por favor comuníquese al número de Atención al Cliente de la marca DogChow y exíjales que le reembolsen el dinero, ya que sus alimentos prometían proteínas e hidratos, no ataques violentos y actitudes hostiles hacia quien da la vida por ellos generados por un exceso de cafeína y otros fármacos. Mensaje del Ministerio de Salud Mental del BORDA.

Como para terminar, ayer, re-buscando algo que hacer en internet mientras se me escurría el miércoles entre los dedos, encontré a mi contra-parte femenina oriunda de la provincia de Neuquén, lugar que detesto desde el fondo de mi corazón. Es increíble lo exactamente parecidos que somos y lo similares que son nuestros gustos. Lo que más me intriga es cuando una mujer tiene el mismo humor que uno (es ahí donde uno se da cuenta si puede avanzar o capitular), y más aún: cuando uno la puede hacer reír fácilmente. Mi punto débil es que canso a las mujeres en 3 (tres) días: es mi récord personal. Igual… es algo genial que una chica preciosa conozca a Luke Skywalker y sepa jugar Mortal Kombat.

Sería genial que viviera algo más cerca de Buenos Aires, pero Dios probó una vez más que todo no lo puede…



martes, 18 de septiembre de 2012

Entonces, doctor...



Voy a iniciar el proyecto “Kamasutra-Bondi” con las quinientas posiciones que podés adoptar en el asiento del colectivo. ¿Nunca te pesó la cabeza a los 25 minutos de arrancar viaje y te faltaba una linda linda y mullida almohada a la altura de la cabeza, donde la posta era que no tenías un carajo donde apoyarla y te tuviste que cagar todo el viaje tambaleando el encéfalo practicando yoga en tu miserable espacio en el vehículo? ¿Nunca se te prendieron los pelitos de la cresta (aunque no tengas cresta, porque yo sé que sos pelado/a) en alguna sustancia pegajosa que había en la corredera de la ventanilla mientras te adormecías sobre la misma?

¿No crees que deberías elegirme como diputado por la provincia de Buenos Aires para que inicie un proyecto de ley que vuelva “semi-cama” a todas las líneas de colectivos de la Vía Láctea? Igual te cagué: soy ingeniero.

Hoy andan todos con el corazón roto, y ni llegó la primavera. Como se nota que estos días reflejan los restos masticados y tragados de un invierno puntiagudo en nuestro año tan públicamente proclamado “el último de la vida en la Tierra”. No solamente los idiotas nos quieren arruinar la vida, sino que, con sus improperios y sus imprudencias, nos quieren lastimar el corazón y la confianza. ¿Recuerdan a mi melli? Bue… es un claro ejemplo para el tema que desarrollo.

¿Quién no anduvo con el corazón roto, volumen a tope, rockeando y cantando baladas que ponen curitas de farmacia a nuestros desgastados sentimientos aún adolescentes? ¿Quién no agarró la batería de percusión en su casa y la reventó a golpes después de una jugada enfermiza de la vida, o quién no cortó una cuerda de la lira sin querer mientras le sangraban las yemas de la mano izquierda y las arterias del corazón? Ok, estoy repitiendo tanto “corazón” que ya parezco Maná con sus letras basadas en 5 o 6 palabras que se repiten toda la maldita canción. Nota: ¡sensacional banda!

Al parecer, los ángeles no están para cuidarnos (y sinceramente, me da cosita la idea de que un humanoide volador con plumas y semi en tarlipes me mire mientras hago la nona por la noche) y también tiene pinta de que nuestros antepasados están sumamente cálidos en su eterno letargo tan lejos de acá como para volver a nosotros y responder plegarias. ¿Cómo podemos hacernos compañía en compañía de la soledad o en la soledad de la mala compañía? ¿Cómo buscamos las preguntas a las respuestas que no entendemos, que nos hacen mal y que matan el paraíso que antes disfrutábamos cuando éramos nenes que iban felices y campantes al cole, sintiendo fragancias de flores que nunca más volvimos a sentir con el paso del tiempo? ¿Cómo detenemos el reloj?

¿Cómo lo hacemos retroceder?

Mi melli y yo estamos esperando que ocurra ese milagro, aunque sabemos que nunca va a pasar. Y si pasa, la pregunta cambia por esta: ¿hasta dónde lo hacemos retroceder? Cuando uno se pone serio para encarar una relación tiene derecho a exigir dos cosas como mínimo, y una de ellas es recibir el bofetazo de "no estoy list@ para seguir con vos". La verdad es que es una sucia trampa regalarte un lindo sueño unos meses para después darle un martillazo al arco-iris que te hicieron parir, y sinceramente ni las incontables luchas del boxeo mundial pueden hacerlo endurecer a uno como lo hace una puñalada en la parte más íntima de la propia inocencia por culpa de un/a pelotud@ que no tuvo derecho ni a mirarnos desde el principio.

A no desesperar, a no desesperar. Les traigo noticias gratificantes: vengo a predicar la palabra de un sabio que dijo que de los oscuros anocheceres renacen amaneceres aun más brillantes que antes. Pero por el momento dejemos hacer a la enfermera su trabajo, porque, después de todo, estamos en sala de urgencias. Y para los que ya superaron eso, todavía siguen en rehabilitación (y desgraciadamente, de ahí no se sale en toda la vida: es como la secundaria, que nos marca para siempre).

Hagamos esto: alguien pone la música, alguien trae la bola de espejos, alguien las luces rítmicas, otro el bar y la barra, uno las bebidas y uno las hieleras, que alguien traiga las ganas, que dos se encarguen de mover a las masas y que el DJ bañe la concurrida reunión con un poco de mágicas notas eléctricas.

Micrófono en mano, me dirijo a todos diciendo: ¡Bienvenidos a la fiesta de la vida! ¡O bailas con ella o te pisan, te caes, te pasan por encima, y cuando te levantas, no solo te quedas sin pareja sino que se fueron todos y se terminó la diversión!


Que no te cueste trabajo la vida. Dale trabajo a la muerte.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Hagamos de cuenta que. . .


Parece que a medida que van pasando los días, se producen fluctuaciones en el universo que cambian los estados de ánimo de la gente, despojándolos de sus sueños para luego volvérselos a dar con una sonrisa pegada en la cara.

En mi caso, puedo arrancar por el hecho de que hoy el colectivo de cuarta llegó tardísimo, pagué pasaje y después no me quedó ni un mango en la SUBE. Resulta que me habían pasado ayer “Lonely Day” de System of a Down en el celu, así que me colgué los auriculares y subí el volumen hasta que el ruido del motor desapareció por el horizonte de mi mente. Arrancó la magia. Arrancó el día.

Dos horas de viaje equivalen a que te quede la cola como un paralelepípedo con una temperatura proporcional a la distancia que recorre el bondi e inversamente proporcional a la comodidad que te ofrece el asiento; en pocas palabras, viajé como el orto. Me quedé esperando un mensaje de texto que nunca llegó, y que la verdad tampoco quería que llegara. ¿Vieron cuando esperan a que algo que ustedes saben que les va a fastidiar la vida, pero igual se lo quedan esperando porque saben que va a venir y que les va a fastidiar la vida y que de todas formas se lo quedan esperando, pase?

Ayer me escribieron prácticamente casi todas las mujeres de mi vida (parafraseando a Murphy) JUSTO cuando no podía darle pelota a ninguna. Para colmo, se viene el 21 y yo estoy planeando jugar al futbol con amigos en mi terrible patio con cero ganas de jugar al futbol porque resulta que se trata de gente a la que no veo hace años, con la que sé que no voy a tener nada (de nada) de qué charlar y a la mitad de la cual estuve intentando evitar por esos días que te pegó el bajón y la depresión. Encima, hay amigos que sé que no asistirán por diferencias con el deporte Si le agregamos la frutillita al postre de la situación, yo juego de local. Ja.

Preferiría cagarme a tiros con un gorila rabioso equipado con chaleco antibalas y una inyección de adrenalina en la sangre antes que ponerme a chatear con nadie. ¿Te emocionaste con algo o con alguien nuevo, viste un futuro prometedor y prominente al respecto y se te pusieron los ojitos brillosos y la baba te caía? Posteriormente, ¿pasó algo que aniquiló toda esa ilusión y lo hizo reducirse al tamaño que tuviste 18 minutos después de haber sido concebido por tus papis?

En la facu no tuve nada que hacer, a pesar de haber llevado mi netbook con 101 cosas maravillosas que ofrece y que en el apropiado momento ninguna me resultó atractiva (haciéndome retornar a tácticas tan banales como el Pinball o uno de helicópteros que tengo guardado por ahí en la carpeta “Imágenes”… aunque andá a saber por qué corno lo tengo en “Imágenes”). Mi compañero de banco, con el que comparto 2 materias y con el que me hablo desde hace semana y media, se charló la vida con otros dos del otro lado, y yo de este más mudito que una estatua sin pronunciar palabra y más aburrido que leer este blog (jaja). Como es Ingeniería, me llevo mal con las chicas a tal punto de que ni siquiera hacen la misma carrera que yo. Mujeres. No solo saben de lo que se pierden, sino que nosotros no sabemos en lo que nos estamos metiendo.

Cumplida una semana de la visita de mi melli, me volvió a visitar el Viernes siguiente (o sea, hace unos días) y me hizo la vida nuevamente feliz. Ella es una de mis mejores amigas (dos mejores amigas), es completamente preciosa y su cerebro guarda ya a sus 19 añitos más cosas valiosas que los tesoros que las bibliotecas y museos internacionales poseen. Y encima la tipa tiene estilo. No tardamos más de dos palabras sin sentido en entrar a carcajearnos hasta que el tórax nos tira luz roja. Hace mucho, tuve una ilusión con ella; ahora, estoy haciendo honor a esa ilusión cuidándome a mí mismo de no perderla porque sé que no voy a encontrar otra melliza.

La otra naboleta es mi primer mejor amiga; es un pan dulce, aunque si te mete una piña rezá que no te la ponga donde no te da el sol porque perdiste. Si no me animaba a hablarle en esa clase de inglés… ¡se hubiera terminado el mundo! Estamos distanciados, pero así y todo estamos unidos (nos une un sentimiento de venganza contra los hombres-topo y contra Aslan, legítimo rey gatuno de Narnia, ¡la venganza será terrible!).

Ah, sí. El otro día soñé que yo era el Hulk de la primera peli, y me enfrentaba al de la segunda. Algún día voy a subir acá el sueño, porque se lo conté a un amigo mío por chat, del cual no voy a dar el nombre pero sí voy a decir que es mestizo (judío, espartano, terrorista medio-oriental y nieto no reconocido de Marito Baracus) y me dijo que el sueño estuvo buenísimo. Debe ser lo único bueno que tuve en lo que va del siglo.

Para terminar, supongamos una situación: si tu primer ex, tu segunda ex (de las cuales no querés saber nada por X motivo), una chica/o X a la que conociste ayer y te pasó su número para charlar y reírse, y tu mejor amiga/o te hablan al mismo tiempo, ¿con cuál rifle te pegas un tiro? Te lo dejo de tarea.